Un agujero negro u hoyo negro es una región del espacio-tiempo cuya enorme densidad, provocada por una gran concentración de masa en su interior, genera un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de ella. Sin embargo, los agujeros negros pueden ser capaces de emitir radiación de rayos X.
La curvatura del espacio-tiempo o «gravedad de un agujero negro» provoca una singularidad envuelta por una superficie cerrada, llamada horizonte de sucesos.
El horizonte de sucesos separa la región del agujero negro del resto
del universo y es la superficie límite del espacio a partir de la cual
ninguna partícula puede salir, incluyendo los fotones. Dicha curvatura es estudiada por la relatividad general, la cual predijo la existencia de los agujeros negros y fue su primer indicio.
(fuente:wikipedia.org)
Por lo general se forman cuando una estrella se convierte en supernova:
su núcleo explota y no existe una fuerza conocida que pueda detener la
inmensa gravedad que se cierne sobre él. Se cree que casi todas las
galaxias contienen agujeros negros en su centro, millones y miles de
millones más masivos que nuestro sol. Algunos de ellos son los objetos
más violentos y energéticos del universo: al absorber estrellas, polvo y
gases, estos agujeros negros disparan jets de radio y emiten puntos de
luz sumamente intensos llamados cuásares ("fuentes de radio casi
estelares"). Otros, con
frecuencia los más viejos (como el que yace en el centro de la Vía
Láctea), son tragones más calmados. No podemos observar directamente a
los agujeros negros(por que ni siquiera los fotones de luz escapan a su extrema gravedad), pero sí vemos el efecto que producen sobre el
material que los rodea.
Las ecuaciones de la relatividad general tienen una interesante propiedad matemática: son simétricas en el tiempo.
Eso significa que uno puede tomar cualquier solución a las ecuaciones e
imaginar que el tiempo fluye a la inversa, en lugar de hacia delante, y
obtendrá otro grupo de soluciones a las ecuaciones, igualmente válidas.
Aplicando esta regla a la solución matemática que describe a los agujeros negros, se obtiene un agujero blanco.
Puesto que un agujero negro es una región del espacio de la cual nada
puede escapar, la versión opuesta es una región del espacio hacia la
cual no puede caer nada. De hecho, así como un agujero negro sólo puede
tragarse las cosas, un agujero blanco sólo las puede escupir. Los
agujeros blancos son una solución matemática perfectamente válida a las
ecuaciones de la relatividad general. Pero eso no significa que
realmente exista uno en la naturaleza
(fuente:muyinteresante.es)
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